jueves, 27 de junio de 2013

Carta de Niesztche a su hermana Elizabeth

"Te escribo esto, querida Elizabeth, sólo para contrarrestar las pruebas más comunes de los creyentes, toda verdad es infalible, cumple lo que el creyente espera encontrar en ella, pero no ofrece el mas mínimo apoyo para establecer una verdad objetiva, aquí los caminos del hombre se dividen, si quieres alcanzar la paz y la felicidad, ten fe, si quieres ser un discípulo de la verdad , búscala."

martes, 18 de junio de 2013

Cesaria Evora

Tiempo y siléncio

Cesaria Evora

Una casa en el cielo
Un jardín en el mar
Una alondra en tu pecho
Un volver a empezar
Un deseo de estrellas
Un latir de gorrión
Una isla en tu cama
Una puesta de sol
Tiempo y silencio
Gritos y cantos
Cielos y besos
Voz y quebranto
Nacer en tu risa
Crecer en tu llanto
Vivir en tu espalda
Morir en tus brazos
 TRISTEZA
Quién te mostrara
ese largo camino?
Quién te mostrara
ese largo camino?
ese camino
para Santo Tomás
tristeza tristeza
tristeza
esa tierra de San Nicolás
si tu me escribes
(yo) te escribiré
si tu me olvidas
(yo) te olvidaré
hasta el día
que tú regreses

martes, 11 de junio de 2013

No sé nada



No sé nada
Sócrates dijo solo sé que nada se
Aunque el oráculo decía otra cosa
o ironía socrática

No pretendo compararme a él
Pero si reconozco mi ignorancia.
Ni mucho menos con El personaje Funes de Borges que sufre de hipermnesia

No se  nada porque siempre la verdad es manipulada
 por los medios masivos de desinformación
porque esconden el conocimiento, como la risa de Aristóteles.

No sé nada, es lo primero que hay que entender para saber algo
O como los gnósticos que no tiene la capacidad para entender a Dios ni explicarlo
No sé nada ni de mi inconsciente mismo porque actúa aparentemente sinrazón

No sé nada ni lo sabré porque esta vida es corta para saber algo, como lo mencionaba Pascal
O todo es relativo entre tiempo y espacio como decía Einstein
En fin como son los existencialistas no tenemos la capacidad para estar en la eternidad.





Si memoria



Sin memoria
Tus recuerdos se van desvaneciendo Poco a poco
con ellos tu personalidad, tu identidad y la percepción de ti misma
no te das cuenta de nada, eres como un vegetal ¿dónde estás?
no conoces tu entorno, ni tu seres queridos, pero percibes amor

eres una persona sin pasado, presente ni futuro
vagas por el tiempo sin presente sin ayer sin mañana errante
eres un no nombre no persona como en 1984
sin pasado no hay presente no hay dios no hay nada

 



jueves, 6 de junio de 2013

Psicomagia



El acto poético es una llamada a realidad: hay que enfrentar a la propia muerte, a lo imprevisto, a nuestra sombre, a los gusanos que hormiguean dentro de nosotros. Esta vida que nosotros quisiéramos lógica es, en realidad, loca, chocante, maravillosa y cruel.  Nuestro comportamiento, que pretendemos lógico y consiente, es, irracional, loco, contradictorio. Si observamos lúcidamente nuestra realidad, constataríamos que es poética ilógica, exuberante.

domingo, 26 de mayo de 2013

Alzheimer




Un día un octogenario llegó a un hospital de una gran ciudad. Tenía una cita con el médico a causa de unos problemas en la espalda. Cuando llegó a la sala de espera, una enfermera observó que el anciano no hacía más que mirar su reloj. Daba la sensación de que tenía mucha prisa. Cuando el médico lo atendió, le preguntó:
- ¿Está usted angustiado por algo? Veo que está usted nervioso.
El anciano le respondió:
- Es que tengo una cita con mi esposa, dentro de 20 minutos.
Y no puedo llegar tarde.
- ¡Ah bueno! Ya entiendo. Es normal, a las esposas no les gusta que las hagan esperar y usted no quiere tener problemas con ella. No se preocupe que terminamos enseguida.
- No es eso… Mi mujer ni siquiera me reconoce. Hasta se ha olvidado de cómo me llamo. Tiene la enfermedad de Alzheimer.
- Bueno, entonces no hay de qué preocuparse. Si usted llega tarde, ella no se enterará.
. Es que yo sí la reconozco, y no he olvidado su nombre. Ella sigue siendo mi esposa, y la sigo amando. Por eso no puedo llegar tarde a mi cita con ella.
El médico se quedó sin habla, con los ojos llorosos. Al fin le dijo:
- Gracias, querido amigo, por esa lección de amor.

miércoles, 22 de mayo de 2013


Nuestro sistema cultural es derrotado cuando las personas prefieren seguir modas para agradar según prototipos de algunos en lugar de ser ellos mismos

jueves, 9 de mayo de 2013

Dios, el orgasmo y eso.

















Mandó Dios llamar a su secretario ángel, el más atrevido y ocioso y sabio. Como supuso que la charla iba a ser más larga que un instante, le ofreció:
–¿Té, café, mate, Villavicencio con gas o sin gas?
–Vino. Cabernet sauvignon –pidió el secretario ángel sin parpadear.
–Te hice venir para hacerte unas preguntas. Sobre el gol.
–Tema complejo como todos los temas sencillos –dijo el ángel. Y aleteó
presuntuoso.
–Dejémonos de literatura. Concretamente quiero que me digas cómo es un gol.
–Un gol es cuando la pelota entra por un rectáng...
–No no no... quiero saber qué sienten los que gritan gol. Qué les pasa en
el cuerpo, en la cabeza, en el alma.
–Mi Dios, cómo explicarle.
–Anímate.
–Es que... mi Dios, usted sabe, para explicárselo bien necesitaría acudir a
ciertas palabras que aquí, arriba de los altos cielos, no son bien oídas.
–Te autorizo a decir lo que sea.
–Lo que se experimenta con el gol es... es...
–¿Es?
–Mi Dios, ¡un orgasmo!
–¡Mide tus palabras!
–Usted me autorizó.
–Es verdad. Sigue. Y sin tantas vueltas. Nadie nos escucha. Estamos solos
en el continente de esta nube. Y entre hombres. Habla.
–¿Usted es hombre?
–Bueno, es una manera de decir. Al grano: ¿Así que gritar un gol es como un orgasmo?
–Ni más ni menos. Un orgasmo que pueden compartir diez, veinte, treinta millones de personas. Imagínese, mi Dios: por un gol, países enteros acabando a la vez.
–¡Mide tus palabras!
–Usted me autorizó.
–Es verdad. Y ya que estamos, ¿te parece que, en llegado el caso, yo podría gritar un gol?
–Mi Dios, ¿usted quiere decir si puede tener un orgasmo?
–Sí. Un orgasmo de ésos. Gritando gol.
–No, mi Dios. Usted no puede.
–¿Qué pretendes insinuar? ¡¿Por qué no podré?!
–Porque para ser Dios hay que pagar un precio. Usted nunca podrá gritar gol. Ése es Su precio por ser Dios.
–Debo confesarlo: cambiaría mi D por una d con tal de poder gritar gol...

del libro: De Fútbol Somos

miércoles, 24 de abril de 2013

Irlanda, Singapur y los paraísos fiscales les permiten esquivar al fisco
Amazon o Facebook usan esquemas similares para ahorrar impuestos
Microsoft factura desde Puerto Rico, Singapur e Irlanda para tributar menos
Apple acumula 54.000 millones de dólares en filiales en el exterior

domingo, 21 de abril de 2013

Heinrich Boll

Cartoons







Un señor maduro con una oreja verde

Un señor maduro con una oreja verde. - Gianni Rodari-

domingo, 14 de abril de 2013

Cristo en la cruz

Cristo en la cruz
[Poema: Texto completo]

Jorge Luis Borges
Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra.
Los tres maderos son de igual altura.
Cristo no está en el medio. Es el tercero.
La negra barba pende sobre el pecho.
El rostro no es el rostro de las láminas.
Es áspero y judío. No lo veo
y seguiré buscándolo hasta el día
último de mis pasos por la tierra.
El hombre quebrantado sufre y calla.
La corona de espinas lo lastima.
No lo alcanza la befa de la plebe
que ha visto su agonía tantas veces.
La suya o la de otro. Da lo mismo.
Cristo en la cruz. Desordenadamente
piensa en el reino que tal vez lo espera,
piensa en una mujer que no fue suya.
No le está dado ver la teología,
la indescifrable Trinidad, los gnósticos,
las catedrales, la navaja de Occam,
la púrpura, la mitra, la liturgia,
la conversión de Guthrum por la espada,
la Inquisición, la sangre de los mártires,
las atroces Cruzadas, Juana de Arco,
el Vaticano que bendice ejércitos.
Sabe que no es un dios y que es un hombre
que muere con el día. No le importa.
Le importa el duro hierro de los clavos.
No es un romano. No es un griego. Gime.
Nos ha dejado espléndidas metáforas
y una doctrina del perdón que puede
anular el pasado. (Esa sentencia
la escribió un irlandés en una cárcel.)
El alma busca el fin, apresurada.
Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto.
Anda una mosca por la carne quieta.
¿De qué puede servirme que aquel hombre
haya sufrido, si yo sufro ahora?

martes, 12 de marzo de 2013

The walk to the paradise garden

January 2013
Wide World
Let me tell you about a photo that hangs in my house. It was taken by W. Eugene Smith, and its title is “The Walk to Paradise Garden.” It shows his two young children, hand in hand, on a dirt path in the woods, emerging from shadows into the light of a clearing. It reminds me of myself as a young boy exploring the wilderness of my backyard in southwestern Oregon. My backyard had this: my favorite black walnut tree, deer tracks, a hornet’s nest, squirrels.


I would wander its seven acres, hoping to see a cougar (I never did). Or go down to Griffin Creek, hoping to discover an arrowhead (I often did). Years later, I understood that what my backyard contained, most of all, was the infinite horizon of possibility.
There is another layer to Smith’s photograph that also speaks to the power of exploration. Smith had been seriously wounded while covering World War II in the Pacific. He hadn’t shot a photograph in a long time. He was in pain and deeply troubled.
“I followed my children into the undergrowth ... How they were delighted at every little discovery!” Smith wrote. Then, an epiphany. The sight of his children so engrossed in their small expedition, so in thrall to discovery, lifted him out of darkness. “I wanted to sing a sonnet to life and to the courage to go on living it.”
You will read in these pages about explorers who go to the deepest, coldest, highest places on Earth and beyond, but the truth is that exploration is as near as your backyard—and it can be profoundly life affirming.